Vivimos corriendo. Agenda llena, notificaciones en el teléfono cada cinco minutos y la constante sensación de que, si no estamos siendo productivos, estamos perdiendo el tiempo.
Cuando pensamos en Villa Carlos Paz, a menudo lo primero que se nos viene a la mente es el brillo de su cartelera teatral, el movimiento de la costanera o la energía de sus veranos. Sin embargo, más allá del ritmo turístico habitual, existe otra Carlos Paz.